viernes, 21 de noviembre de 2014

Destino, un gran amigo.

“Yo no lo llamo casualidad. Lo llamo destino”

Destino, bonita palabra ¿verdad? Pues esa bonita palabra me está jodiendo todos los días. Yo siempre he creído en el destino, y lo he llamado destino, pero la gente lo llama casualidad, suerte, ser superior… Pero ¡NO! Es solo destino.
Y últimamente el destino me la está jugando, me la está jugando tanto que cuando llego a conocer la felicidad me la quita sin razón alguna. Tal vez me he portado muy mal con él, no sé, se estará vengando de mí, de una forma muy dolorosa.
He gritado al cielo pidiendo clemencia de ti, que me dejaras ser feliz por una vez en mi vida, que seas justo y no hagas trampas. Me he imaginado miles de veces que por una vez, la partida que tenemos tu y yo la he terminado ganando, pero solo es mi imaginación.
Te pido que por una vez me pongas delante a la chica que sea ideal para mí, porque la chica perfecta no existe, la chica perfecta es aquella que se han inventado las revistas para que las niñas, adolecentes y mujeres se sientan mal con su cuerpo. Por eso quiero una chica ideal, que aunque no le gusten mis aficiones no las critique, eso mismo hare yo con ella. Si le gusta algo que yo odio, me da igual con que ella sea feliz yo puedo serlo también.
Destino… ¿Es mucho pedir que me hagas feliz? Tú tienes planeado todo a medida, calculado cada milímetro, cada paso. Actúas de una manera sigilosa, sin darme cuenta pusiste a una chica en mi camino, de un día para el otro me la quitaste. ¿Por qué? Esa forma de actuar me jode mucho, tienes todo en tus manos.
Dime cuando me vas a poner a mi chica ideal en el camino, que me apoye cuando este triste, que me comprenda en los momentos que no me comprendo ni yo mismo, que me quiera como yo la he de querer, que no sea tímida, que sepa expresar sus sentimientos sin miedo, que confié en mi ya que yo estaré a su lado todos los días de mi vida. Pero parece que te estoy pidiendo mucho. Tú eres el dueño de mi vida ahora mismo, destino, tú comprendes como me siento porque tú estás haciéndome esto.
Es imposible escapar de ti, me tienes sujeto por las manos, pies, cabeza…
He de decir, destino, que tal vez me lo recompensaras en el futuro con una gran mujer, por eso no te preocupes solo que me jode tener que soportar toda esta mierda de sentimientos. Quisiera ser un objeto para no sentir nada de nada, vivir y ser feliz, como lema de vida.
Todo lo que pase desde hoy en adelante me lo tomare como un juego más de nosotros dos, quieres que pierda, pero no lograras superare tus retos, tus trampas, tus mentiras, pero sobre todo te superare a ti. Prometo delante de estos lectores, que la partida que juguemos saldré victorioso y podre restregártelo todos los días de mi vida, hasta el día de mi muerte, en la cual me dirás “Ahora el ganador soy yo” Sí, ese día habrás ganado todas nuestras batallas y guerras que hemos librado en esta vida.
Destino me despido de ti con la más y cordial despedida. Espero que tengas todo preparado que desde ahora en adelante estaré preparado.

Att: Bryan

Para: El puto destino.