sábado, 29 de noviembre de 2014

Un pequeño idiota.

Un idiota tiene miedo de que se burlen de él...de su infancia...de sus sueños...de sus cosas más queridas...y también tienen miedo de que le mientan. No le gusta que le mientan. Un idiota subestima el miedo porque es honesto con sí mismo. Los idiotas son personas que subestiman sus deseos. Cuando tienen hambre, comen. Cuando quieren leer, buscan un libro. Cuando lloran, buscan consuelo. Soy el tipo de idiota con todos esos deseos y temores. Y estoy orgulloso de ser un idiota”

Todos los días busco una canción para definir mis sentimientos, pero hay días en los cuales… no me siento, no me encuentro en mí  básicamente. ¿Por qué será? Me lo pregunto muchas veces. La respuesta es que me siento vacio, creo que una parte de mi necesita  a alguien que le apoye cuando el día no le vaya bien.
La mayoría de personas se sentirán igual que yo o incluso peor, pero… ¿Por qué necesitamos afecto de alguien? Creo que no hace falta afecto de alguien cuando uno mismo puede llegar a quererse. Solo tienes que pensar que vales más de lo que mereces.

Para llegar a quererse uno mismo necesita valorarse, necesita tener una mente abierta para las opiniones de las personas de su entorno, nunca verse afectada/o por sus miedos, los miedos son los que nos corrompen a la mayoría de las personas.

Todos tenemos miedos incluso yo, yo soy de los que intenta que el miedo no se apodere de su ser, si alguna vez se llega a apoderar de mi, juro que en ese momento no seré el mimo chico que intenta ver el  lado positivo de las cosas de su día  a día. Que piensa que el tiempo lo resolverá toda, que el destino es su mayor enemigo y aliado a la vez, que todas esas personas a las que le he dado la mayor parte de mi cariño, terminaran por pedirme perdón y arrepentirse de no haberme tratado como yo las he tratado.

El tiempo y el destino mandan en mí ahora mismo.

Como dice la canción de Sleeping With Sirens: If you can’t hang
 I met a girl at seventeen
Thought she meant the world to me,
So I gave her everything,
She turned out to be a cheat

Lo  que quiere decir “Conocí una chica a los diecisiete, pensaba que ella significaba el mundo para mí. Así que le di todo. Ella resulto ser una infiel”.

Esa canción describe la primera relación seria que tuve a lo largo de la vida que llevo. Han venido varias más, pero nada se compara con el primer amor que todos hemos tenido, el primer amor siempre se queda clavado dentro del corazón. Tal vez lo que yo pase en mi primera relación no sé lo deseo a nadie.

Os voy a contar la pequeña historia de un niño feliz, alegre, que le daba igual las cosas, solo le gustaba jugar con sus amigos.

Llego al instituto con doce años, era un niño bajito, gordo, no solía vestir bien (Le daba igual esas cosas). En cuanto cumplió los quince cambió, creció, vestía y viste bien, le importaba lo que la gente le decía.

Hubo un punto a los dieciséis que volvió a cambia, era el típico chico que se la sudaba todo, siguió por esa línea hasta los diecisiete donde se aprendió a valorar el mismo sin ayuda de los amigos ni de nadie. Cambio a su gusto. Conoció a una chica que le trataba bien, ella le contaba sus cosas él las aceptaba, da igual si le contaba los problemas de su ex o si le gustaba otro chico.

El no tenía pensado enamorarse de esa chica, pero cayó, cayó como una polilla en la red de una araña esperando a su muerte.

Un día tuvo los huevos de decirla “Que sepas que desde hace un tiempo me empezaste a gustar, no sé si tu ahora mismo quieres tener algo con alguien. Pero quera saber si ¿Saldrías conmigo?”

“(Insertar el nombre que queráis) se que te voy a hacer daño, y no me gustaría hacerte daño. Eres un chico muy amable, cariños, me tratas bien, es lo que toda chica pediría incluso yo. Pero sé que te voy a hacer daño y no quiero que sufras.”

“Me da igual sufrir solo quiero ser feliz lo que sea suficiente. Tal vez podríamos intentarlo como un rollo ¿SÍ?”

“Los rollos no me gustan. Salgamos pero en secreto, pero si te hago daño quiero que no me tengas rencor alguno”

“Vale.”

Antes de irse ella le miro durante un minuto se acerco y le dio un beso, su primer beso, para él. Al despedirse ella le soltó un “Te quiero”
El se quedo anonadado sin saber que decir, salieron de su boca dos palabras nada más “Yo también”


Desde ese momento es cuando cambio la vida de él. 

Att: Bryan
Para: Aquel niño que murió.