domingo, 28 de diciembre de 2014

Al mirar la ventana.

Al mirar la ventana, aquella chica se dio cuenta que estaba a punto de llover, eso le hizo recordar, recordar una historia.

Era martes un día como cualquier otro, pero ese martes tenía algo especial. Sonó la alarma a eso de las siete de la mañana, una hora normal para un estudiante, se disponía a levantarse pero sin antes mirar el móvil y activar el Wi-Fi. Al instante empezó a sonar una melodía y esa melodía era de un mensaje, ella extrañada abrió el whatsapp, al abrir vio el nombre de él, un chico que conoció meses antes, aquella chica se quedo sin palabras. Nunca pensó que él sería el primero en hablar dado que ella siempre le hablaba, pero un día lo dejo de hacer y creo que eso desencadeno algo, por lo visto aquel chico le estaba empezando a gustar aquella chica, el pensó que le había pasado algo o que ya había encontrado a alguien.

Aquella chica todavía medio dormida abrió el mensaje para leerlo, pero no había nada para leer, solo para escuchar, aquel chico le dedico unas palabras que por lo visto le salían del corazón “Es…esto… Lo primero buenos días. Solo quería saber que te pasaba, hace días que no sé nada de ti y eso me tiene preocupado. Me gustaría saber algo de ti he estado mucho tiempo sin saber nada. Te he echado de menos. Adiós un beso grande”.

Ella no supo cómo reaccionar dado que nadie había hecho lo mismo (pero lo que nadie sabía era que ella había engañado a tres chicos de la misma forma. Le hablaba ella primera hasta que se cansaba, entonces ellos le hablaban) lo que decidió después fue algo que ni ella se lo había imaginado hacer, fue capaz de contestar y con otro audio “Me alegro que a alguien le importe. Yo también quería saber de ti, pero pensaba que no te interesaba por eso deje de hablarte. Por cierto buenos días a ti también. Que sepas que con esto has hecho que el día empiece mejor.” Y ese martes a las diez de la mañana empezó a llover y eso a ella no le gustaba porque conseguía que sintiera mal, le daba el bajón.

En clase sentada mirando por la ventana recordó sus palabras y su voz, (Y joder tenias que ver su sonrisa, era una sonrisa de las cuales uno se queda enamorado. Con eso labios color carmín)

Recordemos porque ella había engañado a tres tíos de la misma forma.
Por lo visto su primer amor fue a los quince años, estaba saliendo con un chico de dieciocho años (Para el amor no hay edad) y ella estaba realmente enamorada, tan enamorada que quería más a él que a su familia. Un día cualquiera su novio le llamo para decirla “Oye, que esto se acabo por mi parte, que todavía te falta mucho por madurar, ahora necesito a una chica que tenga claro lo que quiere” aquella chica ese día lloro como nunca había llorado, día tras día, nadie conseguía que sonría.
Por eso decidió ser así con todos los chicos, era en plan “te enamoro hoy, pero ya mañana te olvido y me voy con otro” esa táctica funcionaba así ella no sufría. Su vida no era de las mejores pero ella sabia llevarla con todos sus defectos.

A todos nos llega nuestra hora de amor y desamor.

Pero ante todo no dejéis de ser felices, uno no es feliz con otro uno es feliz consigo mismo.