viernes, 2 de enero de 2015

"Cinco centímetros por segundo"

Primavera un mes donde las hojas de los arboles florecen y la mayoría de las hojas caen.

Aquella tarde las hojas de aquel árbol caían lentamente tan lento que parecía nieve. Un chico normal estaba sentado delante de aquel árbol viendo las hojas caer, además estaba esperando a que ella llegara.

A las seis de la tarde llego ella tan tranquila como si el tiempo no importara nada, iba con la sonrisa de oreja  a oreja observando todo a su alrededor. Hubo un punto donde ella se quedo mirando… estaba mirando a aquel chico sentado en un banco, se acerco lentamente pero por lo visto el estaba tan centrado en el árbol que no se había dado cuenta de que ella había llegado.

-¡Hola! – dijo ella con esa sonrisa, una sonrisa que enamoraba a cualquiera. Por lo visto ella ese día no llevaba maquillaje, algo que aquel chico le gustaba mucho.

-¡Hola! – Se levanto y le dio dos besos en la mejilla - ¡Vaya! Hoy estas increíble.
- ¡Gracia! Es que la ocasión la merece. – dijo ella ­sonrojándose un poco.

He decir que aquellas dos personas ya se conocían desde hace unos meses y por lo visto lo llevaban planeando una semana o así. Mensajes por aquí, audios por allá y llamadas inesperadas, la cosa iba muy bien entre ellos. Pero cada uno tenía su historia que la otra no sabia y tampoco lo querían saber dado que eso podría romper el buen rollo que hay entre los dos.

- Bueno… vamos a dar una vuelta así no nos congelamos – dijo él con algo escondido en la mano de atrás.

- ¡Vale! Me parece una buena idea – Dijo ella con una sonrisa, ella fue delante.
Aquel chico se acerco por detrás como para darle un abrazo, le rodeo con los brazos hasta que sus ojos vieran el ramo de flores que él llevaba.

- Toma, esto es para ti. Era una ocasión importante y quería traerte esto - sus palabras salían un poco temblorosas por los nervios.

- ¡Oh! Qué bonito, no me lo esperaba, de verdad. Me has dado una buena sorpresa – ella lo único que hizo fue darse la vuelta y darle un beso sin previo aviso.

Aquel chico se quedo sorprendido y no supo reaccionar, hasta que se dio cuenta que era real. La abrazo y continúo con el beso.

Es increíble como un simple gesto puede desencadenar un montón de sentimientos. Pero todo aquí tiene su truco, estas personas lo habían pasado muy mal en sus relaciones, y no querían que esta vaya mal.

Por lo visto uno quería que la relación funcionara, la otra quería utilizarlo para olvidar a su ex.

Esta vez la chica era la que lo estaba utilizando, por lo visto había encontrado a una persona distinta y quería intentarlo, pero lo de su ex era tan reciente que necesitaba una distracción.

Pero qué decir de él por lo visto cayó en la trampa que ella le había hecho, pero en el fondo se intuía algo, tonto de él que no quiso hacer caso a algo más que el corazón. Él era feliz en su mundo, algo que había creado el por su cuenta.

Mientras que ella todavía esperaba señales de su ex, pero no hubo señal alguna… vamos que él no quería saber nada de ella.

Pero ella todavía seguía enamorada de aquel subnormal que le había hecho daño, en el fondo tenia esperanza que todo se solucionara.

En esta historia vosotros podéis poner el final que queráis, pero tenéis que ser realistas y pensar bien las cosas.

Los finales felices no existen y si existen son en otro sentido.

Esto lo escribió la otra autora @_blnkk , ella lo continuara cuando escriba.

Cómo duele crecer y ver como tu sonrisa se desgasta. Querer volver cuando ya has perdido el tren, intentar que las piezas del puzzle vuelvan a encajar.

Pero el tiempo se para y te cansas y no puedes más. Quiero volver a ese primer día que volví a sonreír, cuando dije que sería fuerte.

Quiero dejar de romperme, no estar tan fría, no hundirme en ceniza. Quiero un mensaje que me alegre o una visita inesperada de sábado.

Quiero aprender a olvidar y olvidar lo aprendido. Que el tiempo no duela y que los buenos recuerdos vuelvan o que simplemente me hagan volver a soñar. Quiero ser grande, dejar de echar de menos y no volverme a caer.


Oye, si lees esto… quería decirte que eres muy fuerte que volverás a sonreír ya lo veras. El tiempo es nuestro único consuelo.