lunes, 19 de enero de 2015

Mi recuerdo sentimental.

Perdí mis días pensando en lo bien que hubiera ido nuestra relación, en los momentos felices que hubiéramos tenido juntos.

Tengo su sonrisa clavada en mi mente como si de una canción se tratara, recuerdo como se ondula cuando está a punto de reír, esos hoyuelos que se forman al final de cada comisura, ese punto en el cual respira y suelta un leve suspiro como diciendo “Eres idiota”…

Recuerdo como se tapaba la boca antes de reír como diciendo “No me gusta que me vean sonreír”, esos labios color carmín que se ponía cuando nos veíamos a solas, como me dejaba la marca de sus labios en mis mejillas y me decía “Espero que esto no lo borre nadie, permaneceré contigo”.

Esas palabras hasta el día de hoy me siguen doliendo como si de una tortura se tratase, como si me estarán clavando cuchillos en el corazón. Aquel número especial que se repite un día cada mes, para mí ese día es el más doloroso por las promesas que me dijo, promesas que están en mi cabeza mañana, tarde y noche.

Me despierto con los ojos llorosos, por lo visto he estado soñando con ese día y esas palabras, nunca me había pasado eso y esta es la primera vez. No era con la primera chica que estaba saliendo ya habían más de una pero nadie me había llegado tan profundo como lo había hecho ella.

Aprendí a vivir con sus manías, defectos, virtudes y más cosas. Pude vivir con eso porque para mí era muy bonito todo lo que estábamos teniendo.

Recuerdo los días que estábamos juntos y se mordía las uñas como si de una niña pequeña se tratara o como si estará nerviosa por algo, recuerdo cuando mordía los cordones de la sudadera, como me quitaba la gorra para ponérsela ella, como me abrazaba cada vez que nos veíamos, era un abrazo estilo “No quiero que te vayas nunca” de esos abrazos que duran más de un minuto.

Recuerdo que llegaba a casa y me sentía el chico más feliz del mundo, entraba con una sonrisa de oreja a oreja y mi hermano me preguntaba “¿Y a ti que te pasa ahora?” no supe que responder concretamente, solo le dije “Nada, los de clase que la lían”

 He de decir que en ese tiempo tenía un móvil que no tenía whatsapp, solo tenia twitter que era lo que más utilizaba en ese entonces.

Pues recuerdo nuestras conversaciones por mensaje directo o las veces que nos pasábamos hasta las tantas de la madrugada hablando por tuenti, esos días no los cambio por nada del mundo aunque me duelan al recordarlos.

Tengo que deciros que después de haber terminado lo nuestro ella salió con un conocido cercano, no sé que lo vio en él que no tenía yo.


He de decir que si alguna vez llegas a leer esto querida amiga, quiero decirte que muchas gracias por haberme hecho feliz durante mucho tiempo. Eso recuerdos de tu cumpleaños (que nunca me he olvidado de cuando es) ese regalo que te di que hizo que sonrieras más de lo normal. Muchas gracias querida amiga...