miércoles, 11 de febrero de 2015

Anillo de recuerdo con sangre en los dedos.

Me deje los nudillos en aquella pared ensangrentada por mis golpes, mientras por mis mejillas recorrían varias lagrimas, lagrimas de “estoy destrozado una vez más” había visto algo que mucha gente me había dicho pero ciego de mí no lo quiso ver así. Me encuentro sentado en un banco llorando como si de alguien especial haya muerto para mi… pero no ha muerto simplemente era especial pero me ha dejado el corazón hecho pedazos una vez más.

Cuando aprenderás (nombre cualquiera) que la vida no se basa en dar, dar y dar, es tu momento de recibir algo por lo menos aunque solo sea un poco pero no te conformes con esa nada más. ¿Te acuerdas con quince o dieciséis años que también te dejaste los nudillos por aquella chica que se iba lejos de ti? Pues sí te acuerdas perfectamente porque le diste tu anillo algo que ella te había pedido antes de marchar.

Todo empezó por tuenti (una red social que se utilizaban en aquellos tiempos)

Ella - ¡Hola! ¿Qué tal?
Él ­­­- ¡Buenas! Muy bien y ¿tú?
Ella – Pues igual que tú jajaja J
Él – Me alegro mucho, de verdad.
Ella - ¡Oye! Qué dentro de unos días me voy a otro país… y quería saber si tienes algo para mí o si me tienes que decir algo.
Él – Pues eso depende… ¿Qué te gustaría que te regalara para que me recuerdes? Creo que si tengo algo que decirte… pero por aquí no me gustaría decírtelo, será mejor en persona.
Ella – Pues he visto que llevas un anillo y varias pulseras… no sé, tal vez tu anillo estaría bien. ¡Vale! Mañana a la salida me esperas y me acompañas y hablamos ¿vale?
Él – ¿Mi anillo? No sé, no sé me lo pensare jajajaja además te recuerdo que me quitaste una pulsera ehh. Vale, mañana a la salida te lo digo.

Y la conversación siguió sin nada más importante, pero lo que no sabía nadie que aquel chico tenía varias problemas no en casa, si no con otra  chica, aquella chica era especial, sus mismo gustos musicales y más cosas… pero hablado con ella descubrió que él no le interesaba que le gustaba otro chico de la rabia que tenia empezó a pegar a la pared más cercana con tan mala suerte que le dio con el anillo y el nudillo empezó a sangrar y a dolerle, pero no hizo gesto alguno de que le doliera lo que le dolió fue que la chica que le gustaba le haya roto el corazón.

Se quito el anillo lo limpio pero todavía había un poco de sangre pero nada importante, mientras que el nudillo estaba sangrando y poniéndose un poco verde. Se levanto y fue a por hielo, alcohol, algodón y una venda, se lo curo el solo dado que no quería que nadie se enterara de lo que había pasado así no se preocupaban por él.

Al día siguiente se levanto con una leve sonrisa, pero el día resulto ser gris para él, fue hacia el instituto sin razón aparente dado que la chica que le gustaba estaba ahí también y tenía que verle todos los días en adelante, pero él no se acordó de lo que la otra chica le había dicho ayer así que él no tenía cabeza para nada, se olvido de darle el anillo a ella y de decirle lo que sentía.

Llego a casa y se acordó, le hablo…

Él – Hola…
Ella - …
Él – Lo siento mucho de verdad, se me olvido todo lo que tenía en mente, de verdad lo siento mucho.
Ella – No te preocupes ya da igual, pasado mañana me marcho y ya está.
Él – De verdad que lo siento mucho, mañana quedamos y te lo doy.
Ella - ¡No! Déjalo…
Él – En serio no quiero que te vayas con las manos vacías.
Ella ya escribió nada de nada.

Al día siguiente se levanto al igual que el día anterior sin risa alguna  y pensó “¿Esta mierda de día se puede arreglar?”
Pues a la salida la vio despidiéndose de todas sus amigas con lagrimas en los ojos, valiente de él fue hacia ella y le entrego el anillo le dio un abrazo y al oído le dijo…
Él – Lo siento por lo de ayer, pero tenía muchas cosas, quiero que te vayas con esto. Y le dio un beso como  nunca se lo había dado a nadie, acto seguido se fue sin mirar atrás…

Años después le contó la verdad y de su amistad no se sabe nada, solo que los dos tienen un buen recuerdo.