sábado, 21 de febrero de 2015

Victoria comprada.

Prometiste no hacerlo, joder, lo prometiste. ¿Ahora que vas a hacer? ¿Vas a quedarte como un tonto llorando?

¡No! Esta vez no, seré fuerte aunque las lágrimas salgan de estos ojos marrones que poco a poco se convertirán en negros. Terminaré por dejarme los nudillos en mi pared otra vez, dejaré de ser feliz por mi estupidez, perderé la costumbre de sonreír, perderé mis días soleados por mis días grises.

Llevaba tiempo sin volver a sentir lo que es el amor, el sentir el cariño de una persona, el saber que a alguien le importaba. Siento que he perdido parte de mis días por intentar ser feliz, me centre en lo que siempre digo “Primero tu felicidad y después la de los demás" tonto, tonto y tonto.

Que me siento desgarrado por dentro, me siento perdido, me siento desvanecido, lastima de mi ser que tan sólo puede ser feliz con una mujer. Estoy confundido, roto, triste, sin razón, sin motivos...

¿Por qué término así? Porque eres un completo inútil que no sabe hacer las cosas bien, lo haces todo mal y te crees que lo haces bien, pero en el fondo sabes que no. Eres un completo inútil en un mundo donde los más hábiles consiguen lo que quiere, donde los más fuertes luchan por superarse, donde los negativos intentan ser positivos.

Te crees que por pensar como alguien no acorde con tu edad eres mejor, pues no, nunca será así. Créeme que te hablo desde tu interior, es hora que te des cuenta que no eres lo suficientemente maduro para afrontar los problemas, no eres ni valiente, te rindes, pierdes, no luchas.

¿Quién necesita algo así? Nadie, comprendelo de una puta vez, es mejor así, déjate de tonterías y se tú  mismo de una vez. Piérdete por las ideas de tu vida, no por los ideales de tu pensamiento. Me has decepcionado una vez más, una vez más...