viernes, 20 de marzo de 2015

Abre los ojos.

Me doy cuenta que cuando quiero levantar la cabeza una vez más, no puedo, no puedo porque la cabeza no me da abasto, estoy tan cansado de todas las cosas que me pasan que a veces se me quitan las ganas de seguir adelante con todo esto que llevo dentro.

Mientras más alegre puedo llegar a estar siempre hay algo que me quita las ganas de seguir siendo feliz. Cada vez me encuentro perdido en mi historia prohibida, mis problemas me los guardo por pensar que otra persona puede estar pasándolo peor que yo, intento ayudar a la gente porque me es más fácil olvidarme de todo.

No aprenderé a que por cada minuto callado sin decir nada a nadie me acabaré por odiar a mí mismo. Hay algo que me quema por dentro, que no me deja seguir adelante, que no me deja ser feliz. Todo por mi absurda idea de pensar que necesito a alguien para conseguir que mí día a día sea mejor de lo que es.

Realmente nunca he aprendido de mis errores, porque esos errores los vuelvo a cometer una y otra vez, sin descanso alguno. No puedo gritar todo lo que tengo guardado dentro, toda esa rabia acumulada por los años perdido, todas las promesas hechas y sin cumplir, todos los días pensando en que conseguiré lo que busco. Pero si os digo la verdad nunca me lograra pasar lo que realmente quiero que pase.

He visto como los chicos lloran por una mujer, como las chicas pueden llegar a morir por un chico, como las chicas pueden llegar a cambiar por un chico… eh visto tantas cosas que pierdo la esperanza en la humanidad poco a poco.

No encuentro explicación alguna a por qué aquellas chicas que merecen ser felices están llorando por el chico que no les hace ni caso, por qué aquellas chicas que sufren porque su ex­-novio le ha dejado por otra y siguen insistiendo en que puede volver a surgir algo ¿no veis que si os lo hace una vez lo va a volver a hacer una vez más? Porque no os dais cuenta que merecéis algo mejor para vosotras, algo que os haga feliz día a día, a alguien que os trate como os merecéis.

Pero no, estáis tan centradas en algo que os da igual el resto del mundo, que os da igual que el chico ideal pase por delante de vosotras, que aquel chico que se interesa por vosotras, se preocupa y haría todo lo que sea posible para veros sonreír lo dejáis como “un amigo”.

Esta sociedad me pone muy enfermo últimamente.

Estoy tan perdido en este mundo donde los chicos teniendo a una chica que lo da todo en esa relación se van buscando algo mejor, donde esos chicos se van con una, otra, otra y otra, donde los chicos les da igual el sentimiento de las chicas.

He visto a pocos chicos llorar porque su relación ha terminado, os cuento que yo he sido uno de esos chicos, he llorado dos veces por una relación. Me cuesta creer que últimamente los sentimientos estén infravalorados, me cuesta creer que la apariencia exterior valga más que otra cosa.

Cada vez que le doy vueltas a eso pierdo la fe poco a poco.

Pocas veces me he sentido feliz en esta vida, pocos días he podido sonreír tranquilamente, pocos días he podido dejar mis problemas a un lado.
Soy demasiado lamentable expresando aquí todo lo que tengo guardado, te digo que yo podría haberte tratado mil veces mejor que aquellos que te han hecho llorar. Últimamente pocas veces veo el cielo azul desde que te fuiste. Mi corazón está empezando a dejar de latir, pero no tengo a quien contárselo porque ahora mismo estoy caminando solo, sin ayuda, sin apoyos.

Tengo más experiencia acerca del final que desde el principio. Cuando te veo, ya no eres el mismo, has perdido en esta batalla absurda de intentar superarte. Ya no puedo llegar a verme en el espejo sin pensar en algo del pasado. Te he visto llorar, el amor duele, los días se vuelves extraños, sin motivación alguna, todos los días parecen que esta apunto de llover y eso te gusta, porque así no te sientes solo en este mundo.


Ya no me sirve ni hablar conmigo mismo, estoy destrozado una vez más, una vez más… una vez más.